Economía 3.0, Nery Persichini

6 razones para invertir en acciones bancarias en 2017

By On enero 03,17

2016 no fue positivo para las entidades financieras. Sus acciones rindieron muy por debajo del promedio del mercado y de la inflación. Sin embargo, hay motivos de sobra para creer que este año veremos un cambio de rumbo.

La primera semana de este nuevo año es un momento especial para muchos inversores. A diferencia de las últimas jornadas de 2016, cuando era época de balances, estos primeros días del año tienen mucha más acción: son jornadas de rebalanceo de carteras.

Por estas horas se define la suerte de buena parte de las inversiones del año. Las decisiones y los movimientos  iniciales, como en el ajedrez, son fundamentales…

Así, sabiendo que retornos históricos no significan ganancias en el futuro, la mayoría de los inversores suele retocar sus carteras para capitalizar al máximo las oportunidades de 2017.

En este contexto, uno de los sectores que podría volver a brillar en la bolsa argentina son los bancos. Entidades como Grupo Financiero Galicia (GGAL), Banco Francés (FRAN) y Banco Macro (BMA) tienen el camino allanado para registrar subas como las de 2015.

En aquel año, esos tres bancos tuvieron un alza promedio de 77%, superando con creces la evolución del Merval (36%), la inflación (28%) y el dólar “contado con liquidación” (15%). Los motivos que alimentaron el rally de los bancos en 2015 se vinculaban con las expectativas detrás de los resultados electorales. El mercado “compró con el rumor” ante las mayores chances de victoria de Mauricio Macri frente a Daniel Scioli (tras las PASO de agosto).

Pero el 2016 de los bancos estuvo en las antípodas de lo que había sido 2015…

En el año que acaba de terminar, las acciones bancarias navegaron en un mar de intrascendencia. Es que la economía cayendo más de 2% y los salarios reales en descenso atentaron contra el negocio bancario, principalmente en lo referido a intermediación financiera a empresas y personas.

De esta forma, no debería sorprender que en 2016 las cotizaciones de GGAL, FRAN y BMA solamente hayan crecido un 17%. Pero esta cifra estuvo lejos de ser satisfactoria, no sólo por la distancia con la performance pasada, sino también porque las otras variables relevantes fueron más dinámicas. Entre éstas, vimos que el Merval se valorizó un 45% y la inflación fue 40%. Incluso el dólar “contado con liqui”, con un avance del 18%, le ganó a los bancos en 2016.

Pero que la historia no nos nuble la visión hacia adelante. Los bancos pueden tener un nuevo renacer en la bolsa.

¿Por qué 2017 puede ser un gran año para este tipo de acciones? Para responder el interrogante voy a basarme en 6 razones que, sin ser excluyentes, son una muestra del potencial del sector.

1) Argentina, una plaza rezagada en materia de crédito privado sobre PIB

Éste es el principal driver de largo plazo para las entidades bancarias.

Tras años de desintermediación debido al acortamiento de plazos que indujeron la elevada inflación y la fuga de capitales, nuestro sector financiero tiene un bajo grado de desarrollo. Esta medida la podemos apreciar en la relación de crédito al sector privado sobre el Producto Interno Bruto (PIB).

Nuestro sistema bancario está sumamente rezagado en la región. Mientras que nuestro ratio de préstamos al sector privado sobre PIB es de 12%, América Latina exhibe una relación promedio de 51,6%.

Y por supuesto que la escasa profundidad del sistema argentino recrudece si la comparación la hacemos contra el promedio de otros países emergentes (89,6%) y la media de economías desarrolladas (141,9%).

Ante este escenario, un mayor desarrollo en materia financiera que incremente el espectro crediticio en Argentina sería un catalizador fundamental para impulsar el valor de los bancos.

Al respecto, considero que las siguientes razones contribuyen a la profundización del crédito.

2) El regreso de la tasa de interés real positiva

Este punto es consecuencia directa de la gestión de Federico Sturzenegger al frente del Banco Central.

Técnicamente, esto significa que la tasa de interés es superior a la inflación esperada, algo que vimos en 2016 con las Letras del BCRA (Lebac). El objetivo de esta decisión es aspirar los pesos que sobran en el mercado para evitar que la inflación suba.

En términos más coloquiales, la tasa real positiva es una especie de “mimo” para el ahorrista, quien ahora puede confiar en un refugio en moneda local para proteger su poder de compra.

Esto se ve claro en las Lebac que ofrecen una rentabilidad anual cercana al 25%, mientras que la inflación esperada para 2017 promedia el 20%.

Ahora bien, esta diferencia en favor de la tasa deberíamos empezar a verla también en los plazos fijos. Esto permitiría no solamente aumentar los depósitos sino también los plazos.

Hoy en día, por cada $ 100 que el sector privado coloca a plazo fijo, $ 65 son a menos de 60 días, $ 80 a menos de 90, $ 93 a menos de 180 y $ 99 a menos de 365 días.

La mejora de la recompensa a los plazos fijos es la única manera que tienen los bancos comerciales para captar fondos (depósitos), estirar plazos y, en consecuencia, engrosar su capacidad prestable de largo plazo.

3) El descenso sostenido de la inflación juega a favor de los bancos

Vinculado con el punto anterior, la desaceleración del crecimiento de los precios es un factor positivo para el negocio bancario porque habilita a proyectar a largo plazo con menor incertidumbre.

En este aspecto, el Banco Central está haciendo un buen trabajo. En el segundo semestre de 2016, la inflación mensual promedió 1,5% mensual. Esto representa un ritmo anualizado de 19,6%, una cifra que se acerca a la meta de 17% que el BCRA tiene “entre ceja y ceja”.

4) Se espera un crecimiento económico de 3% para 2017

La recuperación del nivel de actividad es un motivo que impulsa a los bancos, cuyos negocios son procíclicos (se mueven como la economía).

Tras un 2016 para el olvido, la mejora del salario real (paritarias por encima de la inflación) en este año sería un poderoso motor del consumo y de las financiaciones relacionadas (tarjetas de crédito y préstamos personales). La reactivación también fomentaría las líneas de adelantos y créditos a las empresas.

La mejora de estos segmentos de crédito  mejoraría los márgenes financieros de los bancos y, por lo tanto, sus valuaciones.

5) No se gravó la renta financiera

El prolongado debate en torno al impuesto a la renta financiera durante 2016 fue contraproducente para las acciones bancarias. Los proyectos que proponían gravar las ganancias nominales de los plazos fijos constituían una seria amenaza para el desarrollo de la intermediación bancaria en tanto se desincentivaban los depósitos.

Finalmente, la racionalidad política primó en el Congreso y las propuestas no prosperaron. Personalmente, no creo que este tipo de discusiones se vuelvan a dar en los próximos años, aunque esto es Argentina y nunca se sabe…

Por lo pronto, este condimento de naturaleza política puede jugar a favor de las inversiones en bancos en este 2017.

6) Argentina, cada vez más cerca de ser “emergente”

El último punto que quisiera destacar es de índole internacional. En concreto, nuestro mercado está próximo a abandonar el estatus de “frontera” y se apresta a ascender a “emergente”.

La salida del default, la eliminación del cepo cambiario y la apertura de la cuenta capital fueron decisiones que gustaron al mundo. Y en este 2017, nuestra economía podría recibir un upgrade a los ojos de los inversores.

Una hipotética mejora a “emergente” no sólo habilitaría a nuestro país a recibir una mayor calificación crediticia (abarataría tomar deuda) sino que también el Merval pasaría a formar parte del índice MSCI (Morgan Stanley Capital International). Así, los grandes fondos de inversión que replican al índice emergente se volcarán masivamente a las acciones locales, incluyendo bancos.

En definitiva, a pesar de que los papeles bancarios no tuvieron un buen 2016 frente a la evolución de otros activos y de la inflación, 2017 podría constituir un punto de inflexión. Las 6 razones enumeradas son una muestra del potencial del sector y nos obligan a incluir al menos un banco en nuestra cartera de activos argentinos para ganar en este año.

Por una nueva inversión exitosa,

Nery Persichini
Economista

P.D.: Si querés saber cuál es la mejor acción bancaria para comprar desde $ 5.000, te invito a que leas las sugerencias que ofrecemos en Revancha Argentina. Podés conocer más información haciendo click en este link.

Deja un comentario