Economía 3.0, Nery Persichini

Tres candidatos para reemplazar a las Lebac

By On febrero 21,17

Todos estamos de acuerdo que lo mejor de las Letras del BCRA ya quedó en el pasado. Retornos de hasta 38% casi que no quedan en el mercado. Sin embargo, hay ciertos bonos que pueden tomar la posta y ser las nuevas estrellas en este año.

Marcelo Barovero fue el último gran arquero del club de Núñez. Con mucha sobriedad y eficacia, “Trapito” garantizaba el cero en la valla en partidos clave. Sus actuaciones fueron los pilares que explicaron la obtención de 6 títulos en los últimos 3 años.

Pero Barovero ya no es más parte del arco de River. Su lugar ahora lo ocupa Augusto Batalla, un joven guardametas con mucho potencial pero que hoy, a mi criterio, no está a la altura del legado del gran Barovero.

¿Por qué te comento esto? Porque si sos futbolero o te gustan los deportes me vas a entender muy bien.

Es muy difícil reemplazar un referente indiscutido.

Llevando esto al mercado, esta sensación es la que están viviendo muchos ahorristas e inversores argentinos, quienes comenzaron 2017 con añorando los buenos tiempos en los que su capital se multiplicaba con facilidad y seguridad.

Extrañan a la vedette del 2016: la Letra del Banco Central (Lebac). Este instrumento alcanzó retornos anuales que llegaron al 38% anual.

¿Por qué rendían tanto estos títulos? Básicamente porque el BCRA los empleaba como la principal herramienta para aspirar pesos. A cambio de billetes y monedas, emitía fuertemente Lebac con un objetivo claro: reducir la cantidad de dinero en la economía. Esto tenemos que entenderlo en un marco en el que la inflación debía ser contenida. A tal fin, el BCRA aumentó el “premio” de las Lebac para absorber los pesos excedentes del sistema.

Las Lebac se licitaban semanalmente (ahora lo hacen mensualmente) con plazos que iban desde los 35 días hasta los 9 meses. Pero como las tasas más suculentas se concentraban en el corto plazo, los inversores se posicionaban en horizontes reducidos, ganando flexibilidad en el proceso.

Además, como el emisor de estos títulos es el BCRA, entidad a cargo de la impresión de billetes, las Lebac gozan de un riesgo mínimo.

Así, las Lebac brillaron por tener rentabilidad, eficacia, bajo riesgo y flexibilidad. Y los “lebaqueros” fueron los grandes beneficiados.

Pero estos tiempos quedaron en el pasado…

Poco a poco, las Lebac fueron reduciendo sus retornos nominales a medida que la inflación mensual menguaba. Así, las letras fueron perdiendo vigor y dejaron de ser una inversión obligatoria. Es más, hasta perdieron el status de tasa de referencia. El Banco Central ahora maneja su política monetaria poniendo el foco en el promedio de las tasas de pases activos y pasivos a 7 días con los bancos comerciales.

Ante este escenario, es obvio que los inversores deben buscar otra referencia para valorizar mejor sus pesos. Por fortuna, el mercado de capitales ofrece múltiples alternativas para ayudarlos sin salir de la órbita de los pesos.

A continuación, te voy a presentar 3 instrumentos parecidos (renta fija) y que son candidatos a sustituir a la “vieja gloria” de la Lebac, con apenas un poco más de riesgo.

1) Títulos en pesos a tasa fija

Recientemente fueron noticia. La semana pasada el gobierno obtuvo financiamiento por $ 23.584 millones gracias a la reapertura de la colocación de títulos a 2021, 2023 y 2026. Además de las especies mencionadas, hay bonos a 2018 que completan la oferta para los inversores

¿Qué particularidades tienen estos instrumentos? En cuanto a la renta, pagan cupones semestrales fijos en pesos. Y en lo relacionado con la amortización del capital, devuelven todo el principal al vencimiento.

Estos bonos hoy están rindiendo entre 18% y 14% anual porque la curva de tasas está invertida. Si analizamos en detalle las expectativas embebidas en las tasas, el mercado espera que la inflación baje pero no tan velozmente como pretende el Banco Central.

A los precios actuales, estos bonos a tasa fija son una decisión inteligente para quienes creen que la inflación va a ceder en línea con el sendero estipulado por el BCRA.

Para quienes no son tan optimistas, las siguientes alternativas les resultarán más atractivas…

2) Bonos en pesos indexados por CER

Estos títulos fueron la “oveja negra” durante los tiempos de intervención en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Es que con el dato de inflación manipulado, el Coeficiente de Referencia (CER) era mucho más bajo que lo que indicaba la realidad.

Así, los instrumentos CER estuvieron sumidos en la decadencia, con baja rentabilidad y poco volumen. Pero el cambio de gobierno de 2015 y la recuperación de las estadísticas los sacó del letargo.

En el último año y medio recuperaron mucho terreno. Sus rendimientos bajaron con fuerza por lo que hubo notables ganancias de capital. El ejemplo más claro fue el del Discount en pesos, que en 2016 tuvo una rentabilidad de 40,6% si consideramos conjuntamente una apreciación de 34,4% en la cotización y un 6,2% en concepto de cupones.

En lo tocante a su estructura, la mayoría de estos bonos tienen amortizaciones periódicas y pagan cupones trimestral o semestralmente. Además, pagan un margen de entre 2% y 4% anual por encima de lo que se mueven los precios de la economía.

Así, los títulos CER son el destino ideal para quienes son escépticos del éxito antiinflacionario del Banco Central.

3) Títulos en pesos a tasa variable

Se trata de otra variante que estuvo alejada de los titulares durante muchos años. Como las tasas de los plazos fijos ofrecían menos que la inflación, no había incentivos para invertir en instrumentos que seguro iban a pérdida.

Pero desde 2016 estos bonos que ajustan por Badlar (tasa que pagan los bancos por depósitos mayores a $ 1 millón a 30 días) tienen un renovado aire positivo. No solamente porque la inflación se perfila a la baja sino porque en buena parte del año las tasas de los bancos fueron interesantes.

Y hacia adelante, las tasas podrían volver a subir si se consolida la recuperación de la economía. La lógica es simple. Si crece la actividad, las empresas necesitarán crédito y los bancos podrían ofrecerlo. Pero para ello, deberán captar más fondos de los ahorristas. Así, las entidades se verán obligadas a incrementar la recompensa a los depositantes, incluyendo la Badlar.

Si estudiamos las condiciones de los bonos a tasa variable, vemos que pagan el capital al vencimiento y ofrecen cupones de renta trimestrales.

Los títulos más atractivos se encuentran en horizontes no muy largos, entre 2 y 3 años, y con rendimientos de hasta 22% anual, que podrían mejorar si la tasa Badlar reacciona ante un repunte de la actividad y mayor demanda de crédito.

En resumen, si bien muchos jugadores del mercado extrañan los retornos de las Lebac, hay 3 candidatos de renta fija que podrían dar muchas alegrías este año. No hay una única inversión ideal sino que la decisión depende de las expectativas que manejes.

Si crees en la labor del BCRA, los bonos a tasa fija son la mejor jugada. En cambio, si no esperás un rápido descenso de la inflación, los títulos CER sacan una ventaja. Finalmente, los bonos a tasa variable son la opción correcta si considerás un escenario de mayor impulso del crédito.

Por una nueva inversión exitosa,

Nery Persichini.

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